Postales de Benidorm
Benidorm es de esos lugares sobre los que se pueden obtener infinidad de postales para el recuerdo. Sus enclaves más típicos son sus fabulosas playas de arena fina y blanca, pero también tiene multitud de rincones con encanto. En esta colección te mostramos algunos de ellos.
En Benidorm, aparte del estricto cumplimiento con la normativa europea en cuanto a previsiones de atención sanitaria, tanto en espacios abiertos como en dotaciones hospitalarias, las playas cuentan todas con distintivo de bandera azul.
En su gran bahía distinguimos 3 playas. Dos largos arenales que toman el nombre de su posición geográfica –Playa de Levante al Norte y Playa de Poniente, al Sur de la línea de costa-. Y entre medio de ambas, encontramos una preciosa playa de fina arena, la Playa de Mal Pas, limitada por una rocosa pared, en cuya altura se situaba el antiguo castillo que hoy ocupa una típica iglesia levantina. Desde su plaza (Plaza del Castillo), bajamos unas coquetonas escaleras (rematadas en azulejos de su famosa artesanía regional) hacia un mirador desde el que contemplamos uno de los emblemas más fotografiados de Benidorm: un potente surtidor que surge verticalmente desde la superficie del mar. Estamos en "El Balcón del Mediterráneo".
A estas playas, se suman algunas calas con peculiar encanto: en el extremo norte tenemos la Cala de la Almadraba (100 metros) y la Cala del Tío Chimo (60 metros). Y al sur, tenemos, entre otros entrantes rocosos de aguas cristalinas, la Cala Finestrat.