Un pueblo sin memoria está condenado a su desaparición.
El valor de cualquier antigüedad, aparte de la calidad de sus materiales y de las características propias que confluyeran en su creación, reside en los distintos elementos que nos informan de cómo era la vida de nuestros antepasados.
Así, ya sean o no obras de arte, las antigüedades nos revelan cómo estaba conformada cada sociedad, cómo vestía la gente en cada época, cómo se defendían, cómo comían, cómo se divertían, cuáles eran sus enfermedades, como morían y cómo organizaban, tanto su vida privada como social.
Dentro de los objetivos de CAJA MEDITERRÁNEO de recopilar y conservar el patrimonio alicantino, están estos valiosos testimonios gráficos que, a lo largo de los años, han ido ampliando esta colección que en DiPost ponemos a disposición de las nuevas generaciones de alicantinos, con el fin de que nunca desaparezca la memoria de su rico pasado.
Disfrutad del sabor de lo antiguo y la memoria de este pueblo. Animaos a enviar cualquier fotografía de nuestro Alicante antiguo como tarjeta postal.