Ocio
Golf, bici y playa
Playa de San Juan se ha convertido en una referencia de obligado paso para golfistas. De hecho, los últimos desarrollos urbanísticos bautizados administrativamente como "La Condomina" son ya popularmente conocidos como "Zona Golf". Como resultado de ello hay un ambiente golfístico puede percibirse en este nuevo entorno que toma como punto de referencia el lujoso Hotel Hesperia (conoce más a fondo la oferta de golf de San Juan Playa).
Toda esta extensa área fue concebida como un espacio "abierto", con viviendas adosadas de 3 pisos de altura máxima, ajardinamiento y carril-bici en todas sus calles y avenidas, lo que permite un concepto de vida saludable por cuanto, además, todos ellos nos conducen directamente a la gran playa.
Ocio y gastronomía
Hoy existe ya una variada oferta gastronómica en Playa de San Juan con todo tipo de restaurantes, cafeterías, centros comerciales, bares y lugares de ocio. Una de las alternativas más deseadas es la degustación del plato típico regional –la paella- con el mar como escenario en cualquiera de sus varios "chiringuitos" playeros. En la actualidad, estos viejos establecimientos, "bunkerizados" en una versión tosca de cemento y aluminio, están a la espera de la finalización de su contrata para ser sustituidos por otros con una estética más acorde con el paradisíaco escenario en el que se encuentran y dentro de una ubicación que evite la interrupción del bello paseo marítimo que hoy obstaculizan.
La noche de San Juan
Este rincón del Mediterráneo, en el que el fuego es consustancial a su cultura, es probablemente la región del planeta donde con más sentimiento y devoción se celebra el día más largo del año: la Noche de San Juan. Esta tradición, casi tan antigua como la Humanidad, simboliza el poder del sol y su influencia en el ciclo de la agricultura, tan importante a lo largo de los siglos para la supervivencia de los pueblos. Así, nuestros más antiguos antepasados, tras observar el acortamiento de los días a partir de esta fecha, y temiendo la extinción progresiva de nuestro astro rey, salían a bailar y saltar sobre el fuego para purificar sus espíritus y conseguir así el renacimiento del sol.
Desde antiguo, estas hogueras tenían lugar en la cima de las montañas, desde donde se arrojaban ruedas ardiendo que atravesaban los campos de labranza. En la vieja Europa, los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y protegerlo contra las enfermedades.
Costumbres parecidas tenían lugar en otros puntos del planeta, tal y como aún se practican en Perú y otras regiones andinas donde las civilizaciones pre-colombinas (Incas, Mayas y Aztecas) tenían a nuestra gran estrella solar como gran referente de sus creencias y religiones.
Todas estos ritos tuvieron su correspondiente impregnación a lo largo de la Historia en las sucesivas culturas Griega (en honor al dios Apolo) y Romana (con la diosa Minerva como ídolo)
El Cristianismo recicló todos estos viejos cultos paganos, centrando en la figura de San Juan Bautista estas ancestrales celebraciones solares por ser en esos días (24 de Junio) cuando se conmemora la fecha de su nacimiento. Justo 6 meses después, tal y como figura en los anales de la Anunciación, llegaría al mundo el Redentor, el día 24 de Diciembre. En consecuencia, la Iglesia cristiana sitúa a San Juan Bautista como referencia en el día más largo del año, y el nacimiento de Jesucristo en la noche más larga.
Con el paso de los siglos, el hombre descubrió que esta curiosidad cada 21 de Junio se debía a la posición del eje axial de nuestro planeta en relación al Sol (23.5º de inclinación) y que esta distancia angular al ecuador celeste de la tierra es máxima en dos momentos del año, denominados con el nombre de "solsticios". El 21 de diciembre, el día del año en el que el sol se oculta más al sur, es el "solsticio de invierno". Y el 21 de Junio, el día en el que se oculta por el punto más al norte, es el "solsticio de verano". Tras esta puesta de sol, llega la Noche de San Juan, especialmente celebrada a lo largo de esta playa alicantina que lleva su nombre.
Tal y como ha venido siendo a lo largo de nuestra historia, esta noche es acogida desde la expectación de su gran magia y poder en el que las hadas, los duendes y todas las deidades de la naturaleza conspiran con alegría y misterio para fecundar la tierra, y que ésta provea de frutos y alimentos para afrontar el largo invierno.
Así, se percibe una energía especial que es contestada por los humanos con júbilo y entusiasmo en celebraciones ígneas que iluminan el cielo y rememoran una infinidad de ritos y fantásticas leyendas, transmitidas desde la Antigüedad a través de las generaciones.
En la Playa de San Juan la magia se hace presente en las interminables fogatas y hogueras que la gente prende, y alrededor de las cuales se reúnen para transmitir estas fábulas y cuentos a los más pequeños, mientras que los jóvenes saltan sobre el fuego, bailan y beben para terminar zambullidos en las aguas mediterráneas o rendirse al amor.
El espectáculo que se nos ofrece desde la distancia, nos permite viajar a través del tiempo a los albores de nuestro pasado.
Consulta nuestras colecciones de fotos de hogueras de San Juan para tener más información al respecto.